domingo, 19 de junio de 2011

Abalorio


Fue un adorno,
En medio de dos cuadros,
Llenos de polvo,
Encima de una chimenea,
En una noche de Noviembre,
Que parecía una estatua,
Inmóvil, sin vida, sin alma.
Fue en esa sala,
Donde ella,
Quieta y atenta,
Sentada en un mueble,
En frente de la chimenea,
Buscaba el valor del adorno,
Y finalmente,
Aberrante y decidida,
Se dio cuenta,
Que ése adorno,
¡Desgraciado adorno!
No era más que un abalorio.

2 comentarios:

  1. Tantas veces pasamos largos ratos contemplando cosas que, cuyo valor al parecer es muy significante, al final no llegan ni a lo sublime...

    ResponderEliminar
  2. E-Chev--> Muy cierto!...

    Y muchas veces cuando logramos y nos atrevemos a darle valor a algo que en verdad no se lo merece, hacemos algo grande! porque no todo el mundo se arriesga a hacerlo!... Es difícil, pero no imposible!... =D

    ResponderEliminar