viernes, 9 de septiembre de 2011


Para ser quien canta y mira, era yo pues,
En el bosque,
Bailando descalza y cantando
El himno de los enamorados.
Rodeada de pinos verdes,
Y flores hermosas,
Me habias hecho un escenario,
Un proscenio en tus manos,
El perfecto.
Tu eras el aire,
Ese que movia mis deseos,
A los Tuyos.
Eras Tu,
El que me hacia bailar,
Sin hacer caso,
De esos que espian entre las ramas,
Ya hasta sienten envidia de mí.
Me he hecho huesped,
En medio de este mundo,
Aquel que se mueve y rodea,
Todo lo que siempre denominamos,
Y no nos da pena repetir,
Sin vacilar para teorias,
Sin caer en lo contrario,
Lo que todos los dias,
En el centro de lo sempiterno,
Lo profundo en lo infinito,
Lo mas curioso y propio,
Y que me hace descalza bailar,
De lo que somos Tu y yo.

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