miércoles, 15 de junio de 2011

Su desconocida

En el columpio de un patio,
Se sentaba una niña,
Una linda pequeña,
Que nunca había visto primavera,
Pues no le permitían verla.

En una madrugada,
En el mismo columpio,
Triste columpio,
La pequeña decidió,
Sin que se le permitiera hacerlo,
Ver la primavera por cinco minutos.

Asomó el sol, se fue la luna,
Ella la sintió,
Y la brisa la saludó,
¡Qué sonrisa inocente adornó su rostro!

Ahora cada día,
Durante cinco minutos,
Después la ida de la luna,
Ella espera ansiosa la primavera, 
Y toda la vida le dura,
Al menos cinco minutos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario