Es la tarde llena de luz,
Situada en el centro del alma de la primavera.
Los árboles eran sacudidos alegremente por el viento,
Mientras éste transportaba aromas y flores,
Que servían de única correspondencia entre los enamorados.
Inmutable alma de la primavera,
Que dilataba sobre nuestros ojos enamorados.
Miradas perdidas en sus manos,
Que el viento se quiere llevar sin devolver,
Él las atesora para sí.
Brisa de primavera que transporta las cartas,
Los poemas amorosos,
De parejas que no se abdican entre sí.
Brisa húmeda que los baña de su rocío,
Y en sus densos labios no se conmueven.

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