Una estrella del cielo se despidió con un amable y penoso hasta luego. Se va del firmamento vestido de negro, y al marcharse, se lleva a éste consigo misma. Gran cosa extraña le sucedía a la estrella, quien estrechó en sus rayos, la juguetona sonrisa de un niño. Tan de la calle como de lo alto era, un pequeño hijo de la vida, que no se quita su sombrero, su inseparable y cómplice sombrero, ni para decir hasta luego.

Teffy, escribes muy bonito. Si le das los 4 toques literarios, te ira seguro mejor. Busca en internet: plurisignificación, relevancia entre el significado y el significante, originalidad y autonomía semántica. ;)
ResponderEliminarMuchas gracias May!! Lo tendré muuuy en cuenta!!!!! Tqm
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